lunes, 14 de septiembre de 2009

¿Por qué boicotean tan exageradamente la aprobación de una nueva Ley de Medios?


Por obediencia y conveniencia. Es la primera respuesta que se nos ocurre a la pregunta del título de esta nota. Ellos saben perfectamente el daño que le hacen los monopolios a nuestro oficio. No pueden alegar que se oponen por convicción, pues eso los convertiría en almas miserables. No ignoran lo que está en juego. Algunos de ellos son ex compañeros de trabajo. Otros, fueron notables trabajadores de prensa. Alguno de ellos, siempre se dedicó a las operaciones de prensa en favor de poderes de turno. Hoy, quienes están en estas fotografías y otros tantos que de una manera desproporcionada y exagerada se oponen a tratar una nueva Ley de Comunicación Audiovisual en Argentina, poseen suculentos sueldos de las empresas a las cuales sirven. Pero saben que en este oficio, la escalera es muy concurrida. Se sube tanto como se baja. Y en algún momento, cuando les toque bajar, se encontrarán con los ojos de tantísimos compañeros desocupados por culpa de los monopolios a los cuales representan servilmente. Quizás sus necesidades coyunturales sean distintas de las de los profesionales que, aún más talentosos que ellos, se encuentran sin cámara ni micrófono. Pero precisamente porque trabajan con la palabra, saben hasta que punto hoy se está escribiendo la historia que mañana les será enrostrada. La historia no perdona, sobre todo a quienes no tienen perdón ni lo merecen.

ESTA NOTA SE ENCUENTRA EN LA ÚLTIMA EDICIÓN DE PERIÓDICO EL VIGÍA
Léalo en línea desde http://www.agenciaelvigia.com.ar/periodicoev.htm

1 comentario:

MONA dijo...

Lo mejor que podemos hacer es legislar una nueva Ley de Radiodifusión para desconcentrar el mercado.
Hay mil y una razones para renovar la Ley mencionada, pero la principal es política, ya que, si unos pocos controlan la información no es posible la democracia. Los medios actualmente no se dedican a informar, sino a jugar de opositores. He visto que la mayoría de los medios masivos de comunicación, utilizan el poder de formadores de opinión que legítimamente les cabe, para irritar, para ofrecer desmoralización, para ver el lado negativo de las cosas, y no veo una seria mirada crítica, sino siempre mirada negativa, “mete ficha” y tendenciosa…
Co se dice aquí, la historia los va a juzgar...